Sevilla es una ciudad repleta de historias, monumentos y edificios emblemáticos. Pero no todo el mundo conoce los rincones secretos de Sevilla. Conoce los rincones secretos de Sevilla Parte I te acompaña en un viaje virtual para descubrir los lugares escondidos de la ciudad hispalense.

Seguro que ni te imaginabas que en Sevilla podías encontrar un teatro antiguo que es librería, un reto para quienes quieren casarse o la papelería más antigua de España. Pues aquí te contamos los detalles para que conozcas por qué estudiar en Sevilla tiene un color especial.

  1. La papelería más antigua de España

La conocida Papelería Ferrer, ubicada en la popular Calle Sierpes, fue fundada en 1856. De gran belleza, en especial por su fachada, se ha ganado el título de ser la más antigua de España, y la tercera más antigua de toda Europa. Además de papelería, fue lugar de grandes tertulias de intelectuales tan relevantes como Bécquer o los Álvarez Quintero.

  1. La Fábrica Real de Artillería

En el barrio de San Bernardo puede visitarse esta fábrica de artillería de gran valor histórico. El edificio fue construido en 1757, pero desde inicios del siglo XVI ya se fundían allí campanas y cañones. Carlos III la convirtió en la Fábrica Real de Artillería, clave para la defensa de España y su imperio. Destaca por fabricarse en ella el “cañón tigre” que dejó sin un brazo al almirante Nelson o la elaboración de los leones que se hallan a las puertas del Congreso. En su interior pueden admirarse sus grandes naves con bóvedas y pilares cruciformes.

  1. La Torre de Plata

Seguro conoces la legendaria Torre del Oro que se alza al pie del Guadalquivir y es visitada cada año por multitud de turistas al año. Pero quizás no hayas escuchado mucho acerca de la Torre de la Plata, que fue construida también en el siglo XIII. Estaban ambas unidas por la antigua muralla almohade pero cuando parte de la muralla desapareció, la Torre de la Plata cayó en el olvido. Las separan 200 metros pero la Torre de la Plata ha quedado escondida entre las calles. Vale la pena hacer una excursión a la calle Santander para encontrarse con ella.

  1. Las columnas de un antiguo templo romano

En el turístico barrio de Santa Cruz, específicamente en la calle de “los mármoles”, es posible encontrar tres columnas de la época romana de 15 metros de altura. De ahí el nombre de la calle. Son los vestigios de la antigua Hispalis. Se desconoce su verdadero origen, aunque las últimas investigaciones apuntan a considerarlas parte de un pórtico de entrada a un monumento. Originariamente, se trataba de seis columnas, pero dos de ellas fueron trasladadas  a la Alameda de Hércules y, cuando el rey Don Pedro I quiso trasladar la sexta al Real Alcázar, ésta se fracturó.

  1. La leyenda del jilguero casamentero

Si tienes intenciones de casarte o no quieres quedarte a vestir Santos como dicen las abuelas, conviene que visites la fachada de la iglesia de San Pedro, en la calle Imagen. Allí se encuentra un mosaico conocido como las “Ánimas benditas del purgatorio de San Pedro”. Esta curiosa obra encierra una leyenda singular. Quienes sean capaces de encontrar en el mosaico a un jilguero oculto en el dibujo conseguirán casarse en la vida. Si no logran la hazaña, quedarán solteros para siempre. Como pista te diremos que ese “detalle”, era la curiosa forma que tenía de firmar Juan Oliver, el artista creador de esta obra.

  1. Un restaurante italiano en antiguos baños árabes

También en el Barrio de Santa Cruz, puede visitarse el restaurante Mesón del Moro, del mismo dueño del restaurante San Marcos. El Mesón de Oro esconde en su local algo más que gastronomía, pues dispone de uno de los dos antiguos baños árabes del siglo XII que se conservan aún en Sevilla. Si además de ser amante de las pizzas, quieres viajar al pasado entre estas paredes y bóvedas llenas de historia, no pierdas la oportunidad de disfrutar de esta experiencia.

  1. Las Reales Atarazanas de Sevilla: fábrica de galeras más antigua de España

Por orden de Alfonso X el Sabio en 1252, las Reales Atarazanas de Sevilla tuvieron su origen en la necesidad de construcción de galeras para combatir a los musulmanes norteafricanos. Esta construcción es una de las más antiguas de España y más importantes del mundo. Hoy al visitarlas aún se pueden observar sus grandes galerías, que se aprecian perpendiculares al Guadalquivir. Normalmente se encuentran cerradas al público, pero se organizan visitas guiadas que es posible aprovechar.

  1. La cabeza del Rey Don Pedro

«Cabeza del Rey Don Pedro» es el nombre de una céntrica calle de la ciudad que esconde una gran leyenda. El rey Don Pedro I decidió acabar él mismo con la vida de un caballero noble, cansado de sus ofensas.  La familia de aquel noble acudió al rey para pedir justicia, y él prometió que al encontrar al culpable colgaría su cabeza en la calle donde se había llevado a cabo el asesinato. Creyó que nadie le veía pero el acto fue presenciado por una mujer mayor desde la ventana de su casa. Al verse descubierto, el rey decidió cumplir con su palabra pero lo que colgó en aquella calle no fue la verdadera cabeza del culpable, sino un busto con su nombre.  Aún es posible admirar el busto de la cabeza del Rey Don Pedro en dicha calle.

  1. La Catedral y sus grafitis

Quizás creas que los grafitis son cosas del mundo de hoy. Sevilla puede ayudarte a descubrir que también fueron parte de la antigüedad. Lo más increíble es que los primeros grafitis de la ciudad se pueden apreciar en las propias paredes de la Catedral de Sevilla. La cara de este importante templo que da a la calle Alemanes es la que proporciona más ejemplos de grafitis. Se trata de unos anagramas rojos, basados en los vítores de raíz romana, efectuados en el siglo XIX que significan “¡Viva!”. Los autores de semejantes huellas fueron estudiantes universitarios de la época para homenajear a quien obtenía el título de doctor ¡Vaya forma!

  1. Una librería en un mítico teatro

También en la calle Sierpes, se puede visitar la librería Verbo, que se encuentra levantada justo en el lugar del antiguo Teatro Imperial, abierto en 1905. Primero fue teatro, luego cine, para luego permanecer cerrada hasta el 2004 para funcionar como librería. En ella ahora se llevan a cabo también presentaciones de libros y pequeños conciertos. Se trata de unos 1.300m2 en la que el vestíbulo, el patio de butacas, el escenario y el anfiteatro han cedido el lugar a lo literario.

Como podrás imaginar, existen muchos más secretos por explorar en la ciudad de Sevilla. Por eso los abordaremos en una segunda entrega de Conoce los rincones secretos de Sevilla – Parte I ¡No te la pierdas!