Si vives aterrada pensando en que se aproxima la época de exámenes, el insomnio empieza a apoderarse de tus noches y estás trazando estrategias para aprobar sin convertirte en un manojo de nervios, ten calma. En este nuevo artículo te acompañamos y te damos herramientas acerca de cómo sobrevivir a los exámenes y con éxito.

Los exámenes son una oportunidad para demostrar tus conocimientos y todo lo que has aprendido durante las clases. Es hora de conocer qué debes hacer antes, durante y después de un examen.

Cómo sobrevivir a los exámenes y con éxito

El invierno se acerca y no solo es un lema de la serie de televisión Juego de tronos. Con él se vienen las fechas más temidas del año para los estudiantes. Muchos te dirán que lo que tienes que hacer es sencillamente estudiar para aprobar.

Tenemos la idea de que estudiar es pasar horas y horas ante libros y apuntes, sin pararse de una silla hasta memorizar sin más.  Realmente estudiar implica organizarte y planificar, algo que debes hacer a lo largo del curso y no de un solo golpe.

El peor de los escenarios a los que se enfrenta todo estudiante es a dejar todo para el último momento. Es difícil para el cerebro humano lograr un aprendizaje efectivo bajo presión y con pocas horas para adquirir el conocimiento.

Las recomendaciones que te damos en este post implican organizar tus estudios antes de que llegue la época de exámenes. Así mismo te ofrecemos tips para aplicar justo cerca de las fechas de exámenes y algunas consideraciones a tomar en cuenta luego de que te examinas.

Organízate antes del examen

Antes de nada, lo más importante es saber con antelación a qué tipo de examen nos enfrentamos. Si será de desarrollo o tipo test o una mezcla de ambos influirá en la preparación que necesitarás para la prueba.

Tal y como comentamos desde el inicio, la idea es estudiar a lo largo del curso y no solo cerca del examen. Lo que es verdad es que la forma de estudiar y la intensidad no es igual el primer día de curso que la víspera del examen.

Otro aspecto relevante es tener a la mano los materiales de estudio, sean apuntes, libros o guías. Para organizarte de la mejor forma consulta el método Marie Kondo para estudiantes.

Para planificar de forma eficiente tus estudios antes del examen debes:

  1. Fijar un horario de estudios: establece un número de horas para el estudio que sean realistas y razonables, en especial si compaginas estudios y trabajo. Lo mejor es disponer de unas pocas horas durante muchos días que al revés y monitorear este plan con ayuda de alguna de las apps móviles que mejorar tus estudios. Lo que sí es seguro es que necesitas constancia y disciplina para que puedas cumplir con esta planificación. Respecto a este punto debes tomar en cuenta cuándo prefieres estudiar, si de día o de noche. Eso dependerá de cada persona siempre y cuando se descanse de la forma adecuada. Debes hacer pausas de cinco minutos cada hora de estudio y dormir al menos 8 horas, así como cuidar una alimentación balanceada.
  1. Define un lugar de estudio: ubica un lugar en el que te sientas bien y que no te genere distracciones. Puede ser tu habitación, la biblioteca de la residencia de estudiantes o la sala de estudios. Lo más importante es que sea un espacio agradable, tranquilo y silencioso.
  2. Establece qué técnicas te ayudan a estudiar mejor: esto es algo que solo tú puedes saber. A lo largo de tus años de estudiantes algunas formas de estudio te han valido más que otras.

Te recordamos algunas de las técnicas más utilizadas y que puedes probar para estudiar:

  • Asimilar el contenido: la comprensión del tema y sus ideas principales con apoyo del subrayado, la realización de esquemas, resúmenes o cuadros sinópticos.
  • Desarrolla la memoria: no se recomienda memorizar todos los apuntes. Pero estudiar requiere memorizar ciertos contenidos. Trabajar la memoria te posibilitará asimilar los contenidos de una forma más fácil.
  • Mejora tu atención y concentración: Para memorizar contenidos se requiere estar atento y concentrado al máximo. Evita distraerte con estímulos ambientales como la música alta y ruidosa, los colores fuertes, la televisión, la presencia de personas haciendo otras actividades y por supuesto el móvil.

Lo que puedes hacer la víspera y el día del examen

Es un hecho que para el día del examen ya deberías haber estudiado todo el temario. Lo que se recomienda es finalizar de estudiar dos días antes del examen si es posible. El par de días antes de la prueba debe usarse para un repaso efectivo de los contenidos y momentos de pausa y relajación.

Como es normal estar inquieto antes de cualquier examen, evita ingerir sustancias excitantes como el café, tabaco y alcohol. Además de aumentar los nervios característicos, tienen  efectos sobre tu productividad y rendimiento académico. Hacer alguna actividad deportiva como el running, el ciclismo o la natación, o 20 minutos de gimnasio, puede ayudarte a mantener a raya el stress.

Si te quedas en blanco o bloqueada en el examen, mantén la calma, cierra los ojos y relájate. Concéntrate en tu respiración. A los 5 minutos notarás que las ideas empiezan a aparecer.

Al responder el examen, inicia con las preguntas más sencillas o que te sepas y deja para el final las más complicadas. Esto generará mayor confianza en ti.

Después del examen

Es hora de relajarte y tomar un descanso. Desconecta pero no descuides volver a la rutina de los estudios poco a poco.  Si no has salido bien en el examen, revisa qué pudo haber fallado. Quizás se trata de tomar mejores apuntes, de conocer mejor cómo son los exámenes de la materia o dedicarle más tiempo al estudio. Pero si te supera la situación y sientes qué no puedes sobrellevar las cosas, busca apoyo y ayuda en el servicio para estudiantes de tu universidad o incluso en especialistas que pueden ayudarte a conocer más técnicas de estudio y sus beneficios.